La OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces ha implantado un programa para continuar la asistencia cuando el paciente quirúrgico recibe el alta, a través del personal de Consejo Sanitario. El programa ha requerido el diseño de un cuestionario de preguntas que se le realizan al paciente. Una vez que está en su domicilio, recibe una llamada del personal -de Enfermería- de Consejo Sanitario, cada dos horas. Con las respuestas obtenidas se obtiene una puntuación de su evolución y unas pautas para actuar. En dicho cuestionarlo también se miden varios ítems como su grado de dolor, tolerancia, confort… Para completar el seguimiento del paciente una vez obtenida el alta hospitalaria, desde Consejo Sanitario pueden gestionar citas, derivar a los pacientes o que acuda el médico a verlos.

En principio, se está aplicando a los pacientes de Cirugía General, Otorrinolaringología, Ginecología y Traumatología, con un total de cerca de 3.000 pacientes intervenidos con cirugía mayor ambulatoria al año. El proyecto se extenderá a todos los servicios, de forma paulatina.

El Consejo Sanitario de Osakidetza es un servicio de atención no presencial prestado por profesionales de Enfermería las 24h del día los 365 días del año. Es un punto de referencia en los casos en que se necesiten recomendaciones ante problemas de salud habituales y que no requieran la intervención presencial profesional sanitaria. Resuelven tus dudas y ofrecen las pautas de actuación más aconsejables en función de los síntomas. Presta atención no presencial las 24h del día los 365 días del año

La puesta en marcha del programa está apoyada e inspirada tanto por las directrices del Plan Estratégico de la OSI Ezkerraldea Enkarterri Cruces como por las líneas a seguir definidas por el Departamento de Salud y Osakidetza, persiguiendo que las personas sean el eje central de la actuación en salud. Se concretan en: Mejorar la calidad asistencial percibida, tanto en el aspecto relacional, en la información, cercanía y trato, como por el confort y la hospitalidad; reducir la variabilidad de la práctica clínica y mejorar la seguridad del paciente mediante la implantación de la gestión por procesos; favorecer su acceso a la información relevante y su participación en la toma de decisiones.