Abordan ámbitos como la gestión de incidentes, la atención a segundas y terceras víctimas, los servicios de Urgencias, pacientes hospitalizados con riesgo de desnutrición, prevención de la incontinencia urinaria, o resistencia a los antibióticos

Se mantienen las líneas de la anterior estrategia, que ha obtenido importantes logros, entre ellos el descenso de infecciones ligadas a la asistencia sanitaria como la neumonía asociada a ventilación mecánica, que se ha reducido a la tercera parte entre 2013 y 2016

Garantizar la continuidad del conjunto de líneas de acción y de proyectos implantados, incorporando el aprendizaje logrado en estos últimos años y asumiendo nuevos retos es el objetivo que persigue la nueva Estrategia de Seguridad del Paciente 2017-2020, presentada hoy por el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón, junto al director de Asistencia Sanitaria de Osakidetza, el Doctor Andoni Arcelai; y el coordinador de Programas de Salud Pública y Seguridad de Osakidetza, el Doctor Enrique Peiró.

Según ha explicado el propio consejero de Salud, las principales innovaciones incorporadas son las siguientes:

Gestión de los incidentes de Seguridad

El desarrollo, tanto cuantitativo como cualitativo, del sistema de notificación y aprendizaje en Seguridad del Paciente se va a enmarcar en un abordaje integral de la gestión de los incidentes de Seguridad para garantizar el análisis del mayor porcentaje posible y el aprendizaje a partir de la notificación no solo de los incidentes de Seguridad sin daño para el paciente, sino también a partir de los que sí lo ocasionan (los denominados eventos adversos).

Atención a las segundas y terceras víctimas

En el mismo terreno de los incidentes de seguridad, resulta esencial el seguimiento de estrictas recomendaciones orientadas a la atención, no sólo de las y los pacientes afectados -que, obviamente, son nuestra principal prioridad-, sino también de las y los profesionales implicados (segundas víctimas) así como de las organizaciones en las que se producen (terceras víctimas).

Seguridad del paciente en los Servicios de Urgencias

Los servicios de Urgencias constituyen un ámbito específico en el que la probabilidad de incidentes de Seguridad es mayor. De ahí que se vaya a abordar esta problemática con un enfoque corporativo, siempre con la vista puesta en reforzar el nivel de Seguridad de las personas que son atendidas en estas unidades.

Buenas prácticas en los pacientes hospitalizados en riesgo de desnutrición

Como sabrán, hay determinados grupos de pacientes que por diferentes factores, que van desde la edad a determinadas patologías asociadas, son especialmente vulnerables ante un riesgo potencial de desnutrición. En Osakidetza, existen experiencias pioneras para prevenir este peligro. Nuestra intención ahora es generalizar esos proyectos alcanzando al conjunto de las personas hospitalizadas en Euskadi.

Buenas prácticas para la prevención de la incontinencia urinaria

El objetivo de esta línea es facilitar una adecuada valoración de la situación funcional de los pacientes, así como de las ayudas que pudieran precisar para orinar en el momento del ingreso. Con este punto de partida, se trataría de evitar la incontinencia derivada del uso inadecuado de absorbentes durante la hospitalización.

Plan de acción frente a las resistencias a los antibióticos

Para esta nueva etapa, se plantea también la generalización de los Programas de Optimización en la Prescripción de Antibióticos (PROA), orientados a prescribir aquellos antibióticos estrictamente necesarios, evitando tratamientos superfluos e intentando seleccionar el más adecuado en cada caso.

Unos proyectos cuya materialización depende, tal y como ha recalcado el consejero de Salud de “nuestra capacidad de seguir promoviendo y extendiendo la cultura de Seguridad, mediante iniciativas en el terreno de la formación”. Así, anunciaba que se van a redoblar los esfuerzos para extender al mayor número de profesionales el curso básico on-line que ya ha realizado cerca de la mitad de la plantilla de Osakidetza; además de promover cursos específicos relativos a cada proyecto. Y es que, según subrayaba, esta ambiciosa estrategia no podría desplegarse sin la colaboración e implicación activa de nuestros y nuestras profesionales, “los mismos que han convertido la anterior estrategia en exitosa y eficaz, y ahora lograrán con su esfuerzo seguir avanzando en la mejora continua y la reducción de riesgo de incidentes”.

FRUTOS DE LA ANTERIOR ESTRATEGIA 2013-2016

La Estrategia de Seguridad del Paciente 2013-16 constaba de 13 líneas de acción que, a su vez, incluían numerosos proyectos. La evaluación de sus resultados, clave como punto de partida para la elaboración de la nueva estrategia, ha constatado entre los logros más destacados:

– El Sistema de Notificación y Aprendizaje en Seguridad del Paciente, a disposición del conjunto de trabajadores de Osakidetza, se ha revelado como una potente herramienta, no solo para la mejora continua, sino para la consolidación de la propia cultura de la seguridad que fomenta Osakidetza. Así, de los 1.604 incidentes notificados en 2013, se ha pasado a 4.361 en 2017; alcanzando en esos cinco años la cifra de 16.000 incidentes notificados.

– La implantación en el 100% de la red de Osakidetza del brazalete corporativo que garantiza la identificación externa inequívoca de todos los pacientes.

– El cumplimiento por anticipado (en concreto, desde el 1 de enero de 2013) de la legislación europea que obliga a incluir en la historia clínica de la ciudadanía el acumulado de las dosis recibidas en las exploraciones diagnósticas con radiación ionizante (TAC, mamografías…), cuando dicha legislación no entraba en vigor hasta febrero de 2018.

– Los sustanciales avances logrados en el ámbito de la prevención y control de las infecciones relacionadas con la propia asistencia sanitaria. Muy especialmente, en el caso de la neumonía asociada a ventilación mecánica, donde, desde 2013 a 2016, se ha conseguido reducir la tasa de incidencia a la tercera parte.

– La generalización del uso del Listado de Verificación de Seguridad Quirúrgica, un check-list estandarizado que se aplica antes, durante y después de las operaciones, y que en enero de 2018 se había ampliado a un 25% más de intervenciones quirúrgicas que en el mismo mes de 2017. (enero 2017: 41% ; enero 2018: 66%).

Además de otros avances dignos de reseñar y, en muchos casos, pioneros en todo el Estado, como la campaña desarrollada para fomentar la implicación de las personas en su propia seguridad; el protocolo de seguridad implantado en todos los hospitales de Osakidetza y que garantiza que todos los recién nacidos estén acompañados en todo momento; o la extensión al 100% del Sistema Público Vasco de Salud del sistema de seguridad transfusional Gricode.

Logros, todos ellos, que como recordaba el propio Jon Darpón han llevado a que la Estrategia de Seguridad del Paciente sea reconocida con la certificación europea mediante la norma UNE. “Un mérito indiscutible de los y las profesionales de Osakidetza, y de su entrega y esfuerzo cotidianos, del que nos sentimos particularmente satisfechos, porque este Departamento siempre ha entendido que para conseguir la generalización de la cultura de la Seguridad del Paciente entre nuestros profesionales y en el seno de nuestras organizaciones, resulta indispensable facilitar el máximo apoyo institucional con un enfoque permanentemente centrado en las personas”.