El deseo forma parte de la naturaleza humana. Está en el origen de la superación personal, es una pulsión de vida, una fuerza inspiradora que nos lleva a la creatividad. Todo lo anterior queda demostrado en los más de 700 deseos que las personas han colgado en el árbol de los deseos situado en el Hospital.

En las hojas que durante las navidades le han brotado estaban escritos los deseos de niños y niñas, adultos, deseos escritos en castellano, euskera, idiomas que antes nos eran lejanos y ahora están entre nosotros (de países del Este de Europa, árabe, chino, etc.). A través de ellos, se han vertido deseos sobre la recuperación de la salud propia, de algún familiar y de todo el que estuviera enfermo, más del 60% del total. Las emociones abiertas, donde se han encontrado las clásicas felicidad, paz y amor para todos, han llegado al 30%. Algo menos, el 3% han expresado un deseo concreto a encontrar trabajo o mejorar sus condiciones laborales, para sí mismo o algún familiar. Por último, algunas hojas han recordado el trato que han recibido en el hospital y han mostrado su agradecimiento para los profesionales.

El Árbol de los Deseos ha sido realizado por los carpinteros del Hospital y ha estado colocado desde el 18 de diciembre hasta el 2 de enero. A través de sus hojas, las personas que lo han utilizado han podido exteriorizar lo que deseaban. Esa era su misión. Ahora, esos deseos habitarán en el corazón del Hospital y le ayudarán a ser cada día un poco mejor